5G para pymes: mucho más que velocidad

Primer plano de una torre de telecomunicaciones con múltiples antenas y equipos de 5G instalados, mostrando cables y cajas blancas sobre un fondo de cielo azul claro
Índice de contenidos

Durante años, cada nueva generación móvil se ha explicado casi siempre de la misma forma: más velocidad, más cobertura y mejores descargas. Pero en el caso del 5G, esa explicación se queda corta, especialmente cuando hablamos del segmento empresarial y, en particular, de las pymes. Para una pequeña o mediana empresa, el verdadero valor del 5G no está solo en que un fichero se descargue antes, sino en que la conectividad pueda convertirse en una herramienta más fiable, más flexible y mejor integrada con las aplicaciones críticas del negocio.

El 5G introduce mejoras relevantes en velocidad, latencia, capacidad, seguridad, mayor simultaneidad de dispositivos y mayor eficiencia. Algunas fuentes empresariales lo resumen como una tecnología que mejora la conectividad en movilidad, facilita el acceso remoto a aplicaciones críticas, permite integrar sensores y dispositivos IoT, y reduce la dependencia exclusiva del cableado físico. Pero para que una pyme entienda su impacto real, conviene traducir estas capacidades a efectos concretos: videollamadas más estables, aplicaciones cloud con mejor respuesta, comunicaciones de voz de mayor calidad, respaldo de conectividad para sedes de alta capacidad y baja latencia, integración con centralitas y servicios UCaaS, nuevos escenarios de automatización y aplicaciones ofrecidas por el operador de red donde la confianza es clave.

 

La latencia: cuando la red deja de ser un freno

Uno de los conceptos más importantes del 5G es la latencia, es decir, el tiempo que tarda la red en responder. En muchas aplicaciones empresariales, la diferencia entre una respuesta inmediata y una respuesta con retardo puede marcar la experiencia de usuario. No hablamos solo de videojuegos o realidad virtual; hablamos de videoconferencias, escritorios remotos, acceso a ERP o CRM en cloud, herramientas colaborativas, TPV conectados, monitorización de cámaras, asistencia remota o aplicaciones industriales ligeras.

En entornos empresariales, el 5G se asocia a latencias mucho más bajas que generaciones anteriores, pasamos de 30ms a 2ms en el tramo de red móvil, la diferencia es como recorrer por fibra óptica unos 2500Km menos. La consecuencia práctica para una pyme es sencilla: las aplicaciones se sienten más “cercanas”. Una aplicación cloud responde mejor, una llamada de vídeo se entrecorta menos, una cámara puede enviar imagen con menor retardo y una herramienta de soporte remoto permite intervenir con mayor precisión.

Ahora bien, conviene evitar una promesa excesivamente técnica o absoluta. La latencia final depende de la cobertura, la arquitectura de red, el core utilizado, la congestión, el backhaul, el dispositivo y la ubicación de la aplicación. Por eso, el valor del 5G no debe explicarse como una cifra aislada, sino como una mejora de experiencia.

 

Calidad de servicio: priorizar lo importante

Otra ventaja clave del 5G para empresas es la posibilidad de evolucionar desde una conectividad genérica hacia una conectividad más diferenciada por tipo de uso. En una pyme, no todo el tráfico tiene la misma importancia. No es igual navegar por una web que cursar llamadas de voz, conectar un TPV, mantener una videollamada con un cliente o enviar datos desde un sensor crítico.

Aquí aparece el concepto de calidad de servicio y, en escenarios 5G SA, el network slicing. El network slicing permite crear redes lógicas diferenciadas sobre una misma infraestructura física, adaptadas a necesidades concretas como mayor ancho de banda, baja latencia, fiabilidad o alta densidad de dispositivos, son como carriles distintos para cada uno de los servicios sobre una misma red, donde cada carril tiene su lógica de negocio en base a KPIs y la red los transporta con la prioridad necesaria. Para una pyme, esto puede traducirse en algo muy tangible: que las comunicaciones críticas tengan prioridad frente a otros usos menos sensibles.

 

Del móvil a la plataforma de servicios: el papel del TAS

Una parte menos visible, pero muy importante, es la evolución de los servicios de voz, comunicaciones y aplicaciones de valor añadido. En redes modernas, elementos como el TAS —Telephony Application Server— permiten ofrecer servicios de telefonía sobre arquitecturas IMS, incluyendo funciones como desvíos, buzón de voz, llamada en espera, multiconferencia, Voice/SMS Anti SPAM, directorio empresarial unificado en la red del operador, seguridad y otros muchos servicios de valor añadido.

Dicho de forma sencilla: el 5G no solo mejora “la cobertura y velocidad del móvil”; puede reforzar el puesto de trabajo móvil como extensión natural de la empresa. Un comercial, un técnico de campo o un responsable de tienda puede usar su móvil como herramienta corporativa con mejor calidad, más continuidad y servicios de voz más integrados y seguros.

 

Caso de uso redes privadas 5G con frecuencia propia o dedicada, máxima seguridad.

Las redes privadas 5G permiten desplegar conectividad móvil en un recinto concreto —fábrica, puerto, hospital, campus, mina, aeropuerto, almacén o ayuntamiento— con mayor control sobre cobertura, seguridad, disponibilidad y calidad. Las redes privadas 5G son una solución orientada a maximizar la seguridad, velocidad, fiabilidad, capacidad y control en entornos donde es necesario controlar extremo a extremo la infraestructura. Cualquier entidad puede solicitar asignación de espectro radioeléctrico en España para despliegues privados.

Si te ha gustado, compártelo en redes sociales

Artículos relacionados

Categorías

¿Quieres recibir información comercial?

Joan Aniorte

CTO

Joan ve la tecnología como una palanca con la que accionar el acceso al conocimiento y posibilitar la comunicación entre personas en tiempo real. Desde sus inicios en Aire, cuando estaba en el último curso de universidad, se ha esforzado por superar los retos técnicos a los que se ha ido enfrentando, con la motivación de aprender y llegar al fondo de cada proyecto. Como CTO Staff, aplica esta experiencia, su visión, empuje y mimo por los detalles a distintas áreas de trabajo. Del proyecto destaca su vocación tecnológica y su equipo, por su calidad humana y su enfoque de resolución del problema.

Manuel Rivera

CHR & Integration Officer

Para Manuel Rivera la tecnología y las personas se relacionan íntimamente y las ve como motor de cambio. Su pasión por las telecomunicaciones le llevó a estudiar Ingeniería en esta área. Su carrera profesional se ha desarrollado tanto en posiciones de ingeniería, operaciones comerciales así como en Recursos Humanos, donde ha estado focalizado en la transformación de estructuras organizativas tecnológicas tanto en el mercado local como a nivel europeo. Aterriza en Aire como Director de Recursos Humanos y Transformación, para aportar su visión y experiencia a la hora de enfrentar los numerosos retos que tienen las organizaciones en un momento como el actual.

Rosa Ronda

CFO

Su trabajo en distintas posiciones en empresas tecnológicas la han llevado a estar siempre rodeada de ingenieros y a respirar ese ambiente techie en el día a día. Esa experiencia en el sector, junto con su conocimiento y una visión de la función financiera estratégica, es lo que aporta Rosa a Grupo Aire. Así como mejores prácticas y soporte a los accionistas y equipo directivo para la toma de decisiones. Todo ello con el objetivo de llevar a la compañía hacia las metas propuestas en el plan de negocio.

De Aire destaca su capacidad de innovación y desarrollo; el alto volumen de soluciones propias y lo arraigado que está el proyecto en el sector.

Zigor Gaubeca

CIO

A pesar de criarse en un pequeño pueblo con menor facilidades de acceso a la tecnología, para Zigor no fue una barrera el sumergirse en el sector tecnológico desde muy joven, comenzando después la carrera de Ingeniería Informática con la intención de seguir profundizando sobre todo lo que había ido aprendiendo de forma autodidacta a lo largo de los años.

Su sueño de dedicarse al mundo de la conectividad se hizo realidad al llegar a la compañía, donde sintió el proyecto como suyo desde el primer momento, compartiendo triunfos y aprendiendo de los fracasos.

Con un gran sentido de equipo, Zigor trabaja diariamente para ayudar en la toma de decisiones aportando su visión y experiencia, asumiendo todos los retos que pueda encontrar en el camino y manteniendo ese ADN de la compañía en el que la tecnología, el trabajo en equipo y la innovación son esenciales.

Santi Magazù

Director General

Santi Magazù tiene más de 20 años de experiencia en el sector de telecomunicaciones y de servicios TI, habiendo ocupado puestos directivos en multinacionales como Telefónica, donde desempeñó varios cargos, como director de ingeniería de servicios TI para España y director comercial de Cloud Computing para todo el Grupo. También ha trabajado como director de Marketing en el operador regional Grapes, y como CEO y COO en startups de tecnología, entre ellas en PlayGiga, la primera compañía adquirida por Facebook en España. Inició su carrera como consultor de estrategia en Monitor Co., actualmente parte de Deloitte.

En cuanto a su formación, es ingeniero industrial por el Politécnico de Milán y MBA por INSEAD (Francia).

En Aire es Director General.

Miguel Tecles

Consejero

Curiosidad y pasión por la tecnología son el motor imparable de una carrera profesional que empezó, nada menos que a los 4 años, arreglando el cable roto de una plancha que había dejado de funcionar. Desde ese precoz impulso, la biografía de Miguel Tecles está escrita con cables de colores, líneas de programación, ondas de radio, señales de internet cuando casi no existía, muchos voltios y algún calambre inesperado.

Hoy, con el cargo de consejero en Aire, Miguel Tecles es uno de sus principales pilares.

Nadie mejor que él personifica el compromiso de la compañía con sus clientes: llevar la tecnología siempre al siguiente nivel, haciendo lo que nadie hace, como nadie lo hace y llegando hasta donde nadie llega, para ofrecer servicios que generen valor para todos.

Raúl Aledo

Presidente

Apasionado de la tecnología y el funcionamiento interno de todo lo que le rodeaba desde muy temprana edad, Raúl empezó sus primeros pinitos en el mundo de la electrónica y la programación a los 14 años, cuando hizo su primer programa de facturación, contabilidad y gestión de almacén para la empresa familiar.

Con ello y la llegada de internet, comenzó su dedicación al mundo de las telecomunicaciones, estudiando Ingeniería Informática, donde conoció a su primer socio, Miguel Tecles, a través de lo que fue una de las primeras redes sociales, IRC. Tras más de dos años trabajando juntos y mejorando su know-how, conocieron a Emilio Gras, el tercer socio de la actual compañía, comenzando juntos en 1996 su primer proyecto de ServiHosting, e iniciando un camino que los llevaría hasta donde están hoy.

Raúl es pilar fundamental en Aire, no solo a través de su experiencia, sino a través de los valores que aporta e implementa en la compañía, como la visión de futuro, aceptando retos y alcanzando metas; su compromiso con cada detalle y el sentimiento de equipo, fomentándolo día a día.

Javier Polo

CEO

Con más de 20 años de trayectoria en los sectores de las telecomunicaciones y la tecnología, Javier tiene la firme convicción de que la tecnología debe resolver problemas reales y generar ventajas competitivas con resultados tangibles para el negocio.

Ha ocupado posiciones ejecutivas relevantes en compañías como Amena y Orange, donde lideró áreas de planificación estratégica, marketing y go-to-market. Fue CEO de PlayGiga, la primera startup tecnológica española adquirida por Meta (Facebook). Antes de incorporarse como CEO de Aire, dirigió el Grupo AIA, empresa especializada en inteligencia artificial, con foco en analítica avanzada y algoritmos predictivos.

Ha sido también consejero y asesor en múltiples compañías tecnológicas respaldadas por fondos de venture capital y private equity, en sectores como cloud, ciberseguridad y blockchain.

Previamente, desarrolló su carrera en el ámbito de la consultoría estratégica como Principal en Monitor Company, donde asesoró a grandes corporaciones en procesos de crecimiento, internacionalización y eficiencia operativa.