Data centers en el espacio

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La acelerada demanda de procesamiento y almacenamiento de datos está llevando a las empresas a explorar soluciones innovadoras que hasta hace poco parecían sacadas de la ciencia ficción. Entre las más disruptivas se encuentra la creación de data centers en el espacio, un concepto que promete revolucionar la manera en que gestionamos la información en el futuro. A medida que las limitaciones de espacio, eficiencia energética y seguridad en la Tierra se vuelven más apremiantes; compañías y gobiernos están empezando a mirar hacia las estrellas como la próxima gran frontera de la infraestructura digital.

Una constelación de data centers en órbita baja

Entre los pioneros en esta nueva era está Lumen Orbit, un startup que ha recaudado 2,4 millones de dólares para lanzar una constelación de data centers en órbita baja. Su ambicioso plan incluye desplegar alrededor de 300 satélites, comenzando con un demostrador en 2025. Estos satélites están equipados con GPUs avanzadas para el procesamiento de datos directamente en el espacio, lo cual elimina la necesidad de enviar grandes volúmenes de información de vuelta a la Tierra. Esta innovación no solo reduce los costos operativos, sino que también minimiza la latencia, ofreciendo un servicio más eficiente para diversas operaciones espaciales, como la observación terrestre o las misiones de exploración. Para el desarrollo de estos satélites, Lumen Orbit colabora con empresas como Ansys y Solidworks, que proporcionan herramientas para el diseño y simulación de los sistemas satelitales, y también con SpaceX para los lanzamientos​.

Data centers en la luna

Otra propuesta aún más audaz viene de la mano de Lonestar Data Holdings, que está explorando la posibilidad de establecer data centers en la Luna. Con la creciente preocupación por los desastres naturales, ciberataques y otros riesgos inherentes a la Tierra, la Luna se perfila como un entorno estable y seguro para el almacenamiento de datos críticos. Los planes de Lonestar incluyen la instalación de los primeros dispositivos este año, con la visión de expandir su capacidad a 100 petabytes en misiones futuras. Este enfoque no solo ofrece una copia de seguridad para los datos más sensibles, sino que también establece un nuevo estándar de resiliencia digital a nivel global.

Otros proyectos de centros de datos en el espacio

OrbitsEdge está desarrollando una infraestructura de computación espacial centrada en el procesamiento distribuido de datos. Su sistema patentado Edge10™ incluye blindaje contra la radiación y gestión térmica avanzada para proteger el hardware de alto rendimiento en el espacio. Este enfoque permite que los micro data centers en órbita baja realicen tareas de procesamiento intensivo utilizando inteligencia artificial, reduciendo costos y superando los desafíos del entorno espacial

ASCEND, liderado por Thales Alenia Space, representa otra iniciativa clave en el desarrollo de data centers espaciales como una solución ecológica y tecnológicamente viable. Con el apoyo de gigantes industriales como Airbus y ArianeGroup, ASCEND busca reducir las emisiones de CO₂ y el uso de agua, dos recursos críticos en un mundo cada vez más afectado por la escasez. Las tecnologías utilizadas incluyen sistemas de energía de baja emisión desarrollados en colaboración con ArianeGroup y plataformas de computación en la nube optimizadas para operar en entornos espaciales, integrando hardware de alto rendimiento de empresas como Hewlett Packard Enterprise. Este proyecto europeo no solo busca reducir las emisiones, sino también minimizar el uso de agua para la refrigeración, un recurso cada vez más escaso en la Tierra​.

Casos de uso de los data centers en el espacio

Los casos de uso de los data centers espaciales son tan variados como prometedores. Para las empresas de observación terrestre, como aquellas que operan satélites de imágenes y sensores, estos centros de datos permiten el procesamiento en tiempo real de la información directamente en órbita. Esto no solo acelera los tiempos de respuesta, sino que también evita la necesidad de descargar grandes volúmenes de datos a la Tierra. En sectores como la defensa y la seguridad, estos centros pueden analizar información crítica de forma aislada de las amenazas cibernéticas terrestres, proporcionando una capa adicional de seguridad. Además, hay aplicaciones potenciales en la minería de datos espaciales y en el procesamiento de información científica en misiones de exploración del espacio profundo.

Operar data centers en el espacio ofrece ventajas como la eficiencia energética, la seguridad y la resiliencia. Al estar en el espacio, estos centros pueden aprovechar la energía solar continua y las bajas temperaturas del vacío, lo que reduce drásticamente los costos de refrigeración. Además, están protegidos de los desastres naturales y ciberataques que afectan a los centros de datos terrestres, ofreciendo un entorno más seguro para la información sensible. La escalabilidad es otro punto fuerte, ya que los límites de espacio y recursos en la Tierra no aplican en el espacio, permitiendo una expansión prácticamente ilimitada de las capacidades de almacenamiento y procesamiento. Asimismo, la huella de carbono se reduce considerablemente, ya que no se requiere agua para el enfriamiento y la operación es mucho más limpia y sostenible.

Sin embargo, estos avances también conllevan desafíos. El coste inicial de lanzar y desplegar equipos en el espacio sigue siendo alto, lo que representa una gran inversión para las empresas que deseen entrar en este mercado emergente. A pesar de la posibilidad de procesar datos en el espacio, la comunicación con la Tierra puede verse afectada por la latencia, lo cual limita su uso para aplicaciones que requieren respuestas en tiempo real. Además, el mantenimiento y las reparaciones de los equipos en el espacio son complejos y costosos, a menudo requiriendo misiones especiales o tecnología robótica avanzada para su resolución.

A medida que más entidades del sector privado apuestan por esta tecnología, el espacio se consolida como la próxima gran frontera de la infraestructura digital. La creación de data centers más allá de la Tierra representa un paso crucial hacia un futuro más seguro y sostenible en la gestión de datos. La visión es clara: desarrollar una red de centros de datos espaciales que no solo complementen, sino que potencialmente superen a sus equivalentes terrestres. En un mundo donde la información es poder, trasladar nuestros datos al espacio no es solo una innovación tecnológica, sino una necesidad emergente en la búsqueda de un futuro más resiliente y protegido frente a los desafíos terrestres.

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Joan Aniorte

CTO

Joan ve la tecnología como una palanca con la que accionar el acceso al conocimiento y posibilitar la comunicación entre personas en tiempo real. Desde sus inicios en Aire, cuando estaba en el último curso de universidad, se ha esforzado por superar los retos técnicos a los que se ha ido enfrentando, con la motivación de aprender y llegar al fondo de cada proyecto. Como CTO Staff, aplica esta experiencia, su visión, empuje y mimo por los detalles a distintas áreas de trabajo. Del proyecto destaca su vocación tecnológica y su equipo, por su calidad humana y su enfoque de resolución del problema.

Manuel Rivera

CHR & Integration Officer

Para Manuel Rivera la tecnología y las personas se relacionan íntimamente y las ve como motor de cambio. Su pasión por las telecomunicaciones le llevó a estudiar Ingeniería en esta área. Su carrera profesional se ha desarrollado tanto en posiciones de ingeniería, operaciones comerciales así como en Recursos Humanos, donde ha estado focalizado en la transformación de estructuras organizativas tecnológicas tanto en el mercado local como a nivel europeo. Aterriza en Aire como Director de Recursos Humanos y Transformación, para aportar su visión y experiencia a la hora de enfrentar los numerosos retos que tienen las organizaciones en un momento como el actual.

Rosa Ronda

CFO

Su trabajo en distintas posiciones en empresas tecnológicas la han llevado a estar siempre rodeada de ingenieros y a respirar ese ambiente techie en el día a día. Esa experiencia en el sector, junto con su conocimiento y una visión de la función financiera estratégica, es lo que aporta Rosa a Grupo Aire. Así como mejores prácticas y soporte a los accionistas y equipo directivo para la toma de decisiones. Todo ello con el objetivo de llevar a la compañía hacia las metas propuestas en el plan de negocio.

De Aire destaca su capacidad de innovación y desarrollo; el alto volumen de soluciones propias y lo arraigado que está el proyecto en el sector.

Zigor Gaubeca

CIO

A pesar de criarse en un pequeño pueblo con menor facilidades de acceso a la tecnología, para Zigor no fue una barrera el sumergirse en el sector tecnológico desde muy joven, comenzando después la carrera de Ingeniería Informática con la intención de seguir profundizando sobre todo lo que había ido aprendiendo de forma autodidacta a lo largo de los años.

Su sueño de dedicarse al mundo de la conectividad se hizo realidad al llegar a la compañía, donde sintió el proyecto como suyo desde el primer momento, compartiendo triunfos y aprendiendo de los fracasos.

Con un gran sentido de equipo, Zigor trabaja diariamente para ayudar en la toma de decisiones aportando su visión y experiencia, asumiendo todos los retos que pueda encontrar en el camino y manteniendo ese ADN de la compañía en el que la tecnología, el trabajo en equipo y la innovación son esenciales.

Santi Magazù

Director General

Santi Magazù tiene más de 20 años de experiencia en el sector de telecomunicaciones y de servicios TI, habiendo ocupado puestos directivos en multinacionales como Telefónica, donde desempeñó varios cargos, como director de ingeniería de servicios TI para España y director comercial de Cloud Computing para todo el Grupo. También ha trabajado como director de Marketing en el operador regional Grapes, y como CEO y COO en startups de tecnología, entre ellas en PlayGiga, la primera compañía adquirida por Facebook en España. Inició su carrera como consultor de estrategia en Monitor Co., actualmente parte de Deloitte.

En cuanto a su formación, es ingeniero industrial por el Politécnico de Milán y MBA por INSEAD (Francia).

En Aire es Director General.

Miguel Tecles

Consejero

Curiosidad y pasión por la tecnología son el motor imparable de una carrera profesional que empezó, nada menos que a los 4 años, arreglando el cable roto de una plancha que había dejado de funcionar. Desde ese precoz impulso, la biografía de Miguel Tecles está escrita con cables de colores, líneas de programación, ondas de radio, señales de internet cuando casi no existía, muchos voltios y algún calambre inesperado.

Hoy, con el cargo de consejero en Aire, Miguel Tecles es uno de sus principales pilares.

Nadie mejor que él personifica el compromiso de la compañía con sus clientes: llevar la tecnología siempre al siguiente nivel, haciendo lo que nadie hace, como nadie lo hace y llegando hasta donde nadie llega, para ofrecer servicios que generen valor para todos.

Raúl Aledo

Presidente

Apasionado de la tecnología y el funcionamiento interno de todo lo que le rodeaba desde muy temprana edad, Raúl empezó sus primeros pinitos en el mundo de la electrónica y la programación a los 14 años, cuando hizo su primer programa de facturación, contabilidad y gestión de almacén para la empresa familiar.

Con ello y la llegada de internet, comenzó su dedicación al mundo de las telecomunicaciones, estudiando Ingeniería Informática, donde conoció a su primer socio, Miguel Tecles, a través de lo que fue una de las primeras redes sociales, IRC. Tras más de dos años trabajando juntos y mejorando su know-how, conocieron a Emilio Gras, el tercer socio de la actual compañía, comenzando juntos en 1996 su primer proyecto de ServiHosting, e iniciando un camino que los llevaría hasta donde están hoy.

Raúl es pilar fundamental en Aire, no solo a través de su experiencia, sino a través de los valores que aporta e implementa en la compañía, como la visión de futuro, aceptando retos y alcanzando metas; su compromiso con cada detalle y el sentimiento de equipo, fomentándolo día a día.

Javier Polo

CEO

Con más de 20 años de trayectoria en los sectores de las telecomunicaciones y la tecnología, Javier tiene la firme convicción de que la tecnología debe resolver problemas reales y generar ventajas competitivas con resultados tangibles para el negocio.

Ha ocupado posiciones ejecutivas relevantes en compañías como Amena y Orange, donde lideró áreas de planificación estratégica, marketing y go-to-market. Fue CEO de PlayGiga, la primera startup tecnológica española adquirida por Meta (Facebook). Antes de incorporarse como CEO de Aire, dirigió el Grupo AIA, empresa especializada en inteligencia artificial, con foco en analítica avanzada y algoritmos predictivos.

Ha sido también consejero y asesor en múltiples compañías tecnológicas respaldadas por fondos de venture capital y private equity, en sectores como cloud, ciberseguridad y blockchain.

Previamente, desarrolló su carrera en el ámbito de la consultoría estratégica como Principal en Monitor Company, donde asesoró a grandes corporaciones en procesos de crecimiento, internacionalización y eficiencia operativa.

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