Llegas a otro país, quitas el modo avión y todo parece funcionar. El móvil se conecta a una red extranjera, entran los mensajes pendientes, WhatsApp responde y Google Maps carga sin problemas. Sin embargo, intentas hacer una llamada convencional y no sale. Tener Internet en roaming pero no poder realizar llamadas puede deberse a la retirada de las redes 2G y 3G y a que la llamada no pueda cursarse mediante VoLTE en la red extranjera. Los datos pueden funcionar sobre 4G mientras que la voz necesita que coincidan varios elementos: un móvil compatible, VoLTE habilitado, soporte por parte del operador de origen y un acuerdo de roaming VoLTE con la red que estamos visitando.
Es una situación que puede resultar extraña para el usuario, pero tiene bastante sentido cuando entendemos cómo han evolucionado las redes móviles.
¿Por qué un móvil puede tener 4G pero no poder hacer llamadas?
La explicación empieza en una característica del propio 4G: LTE nació fundamentalmente como una tecnología de datos y no incorporaba la voz tradicional de las generaciones anteriores.
Antes de la generalización de VoLTE, los móviles resolvían esta limitación mediante un mecanismo llamado Circuit Switched Fallback (CSFB).
Cuando el usuario iniciaba una llamada, el teléfono abandonaba temporalmente la red 4G y descendía a una red 2G o 3G, donde la llamada podía cursarse mediante conmutación de circuitos. Al terminar, el terminal regresaba a 4G.
Para el usuario sucedía prácticamente sin darse cuenta.
El teléfono podía estar navegando mediante 4G y utilizar una generación anterior únicamente durante la llamada. La conexión podía tardar algo más en establecerse y los datos podían verse afectados, pero existía una ventaja importante: durante muchos años era muy probable encontrar una red 2G o 3G disponible.
También cuando viajábamos.
Las redes antiguas del país de destino funcionaban así como una especie de respaldo para la voz en roaming.
El problema es que ese respaldo está desapareciendo.
Qué significa el apagado de 2G y 3G
Los operadores están retirando progresivamente sus redes móviles más antiguas para reutilizar el espectro y concentrar recursos en tecnologías como 4G y 5G.
No es un fenómeno aislado.
Según el último informe sobre apagado de redes 2G y 3G publicado por GSA, en junio de 2026 se habían identificado 313 apagados completados, en curso o planificados en 89 países y territorios. Europa concentra el 43 % de esta actividad.
La consecuencia para la voz móvil es importante: ya no podemos asumir que un teléfono encontrará siempre una red 2G o 3G a la que descender cuando no pueda realizar la llamada mediante 4G.
Ahí es donde VoLTE deja de ser únicamente una mejora tecnológica y empieza a convertirse en una pieza fundamental de la continuidad del servicio.
¿Qué es VoLTE y por qué es importante para el roaming?
VoLTE (Voice over LTE) es la tecnología que permite realizar llamadas de voz directamente sobre una red 4G/LTE, sin necesidad de que el teléfono cambie a 2G o 3G.
La llamada se cursa sobre una arquitectura IP y se gestiona mediante IMS —IP Multimedia Subsystem—, la infraestructura del operador encargada de establecer y controlar este tipo de comunicaciones.
Esto permite mantener el terminal conectado a 4G durante la llamada y elimina la dependencia de las generaciones anteriores.
En la red de nuestro operador puede parecer transparente. En roaming, sin embargo, la situación es más compleja.
Una red extranjera puede permitirnos utilizar perfectamente 4G para acceder a Internet y no disponer, al mismo tiempo, de una ruta compatible para cursar nuestra llamada mediante VoLTE.
Por eso roaming de datos y roaming de voz sobre VoLTE no son exactamente lo mismo.
¿Qué necesita VoLTE para funcionar en otro país?
Para poder realizar una llamada VoLTE en roaming deben coincidir varias piezas.
| Elemento | Qué tiene que ocurrir |
| Teléfono | Debe ser compatible con VoLTE y con la configuración requerida para utilizarlo en roaming |
| Software y perfil del operador | El dispositivo debe disponer de la configuración adecuada para esa combinación de terminal y red |
| Operador de origen | Debe ofrecer VoLTE y soportar su utilización en itinerancia |
| Operador visitado | Su red debe permitir cursar la voz mediante VoLTE |
| Acuerdo entre operadores | Debe existir interoperabilidad y un acuerdo de roaming VoLTE entre ambas redes |
Esto explica por qué disponer de un móvil moderno no garantiza por sí solo que la voz funcione en cualquier país.
Un operador puede ofrecer VoLTE perfectamente dentro de España y no tener habilitado ese mismo servicio con todas las redes extranjeras con las que dispone de acuerdos de roaming de datos.
También pueden existir diferencias entre modelos de teléfono, versiones de software y perfiles de operador.
¿Por qué funcionan WhatsApp y Google Maps pero no una llamada?
Porque los datos y la voz pueden estar utilizando mecanismos diferentes.
Los acuerdos de roaming sobre redes LTE permiten que el teléfono se conecte a una red 4G extranjera y utilice servicios de datos. Por eso podemos navegar, recibir correo, utilizar aplicaciones o realizar una llamada de WhatsApp.
Una llamada convencional realizada desde nuestro número necesita, en cambio, una ruta de voz compatible.
Imaginemos que viajamos a un país donde la red 3G ya ha sido retirada.
Nuestro teléfono se conecta correctamente a 4G y los datos funcionan. Cuando intentamos llamar, el terminal no puede recurrir al antiguo mecanismo CSFB porque ya no existe una red 3G disponible. Si además nuestro operador no dispone de roaming VoLTE compatible con la red a la que estamos conectados, tampoco puede cursar la llamada sobre 4G.
El resultado es aparentemente contradictorio:
hay cobertura, hay 4G y hay Internet, pero la llamada convencional no puede establecerse.
El apagado de 2G y 3G no avanza igual en todos los países
La transición hacia redes completamente IP tampoco se está produciendo de manera simultánea.
Cada operador mantiene su propio calendario y cada mercado parte de una situación diferente. Esto crea un mapa europeo heterogéneo en el que conviven países y operadores que ya han retirado algunas generaciones con otros que las mantendrán durante varios años.
Francia es un buen ejemplo. Según el calendario oficial de Orange Francia, el operador está ejecutando el cierre de su red 2G durante 2026 y prevé retirar la 3G en 2028.
Estas diferencias explican otra situación que puede desconcertar al usuario: el mismo teléfono y la misma SIM pueden realizar llamadas perfectamente en un país y comportarse de manera diferente al cruzar una frontera.
Desde la pantalla del móvil resulta prácticamente imposible conocer todas las dependencias que hay detrás: tecnología disponible, configuración del terminal, perfiles del fabricante, operador de origen, operador visitado y acuerdos de interoperabilidad.
No afecta solo a los viajeros: emergencias y eCall también dependen de esta transición
La retirada de 2G y 3G tiene consecuencias mucho más amplias que las llamadas personales.
Una de las áreas que más atención está recibiendo es la interoperabilidad de los servicios de emergencia.
En enero de 2026, la European Emergency Number Association (EENA) pidió retrasar determinados apagados de redes 2G y 3G hasta resolver problemas de interoperabilidad detectados en las llamadas de emergencia sobre redes 4G y 5G.
EENA ha señalado además que algunos de estos problemas se están produciendo especialmente en roaming, donde determinadas combinaciones de terminales y servicios de voz pueden impedir incluso el acceso a los servicios de emergencia.
El problema también afecta a eCall, el sistema incorporado en muchos vehículos europeos que puede realizar automáticamente una llamada al 112 después de detectar un accidente grave.
En mayo de 2026, un estudio encargado por la Comisión Europea sobre el futuro de eCall estimó que, sin una actuación coordinada, hasta 64 millones de vehículos podrían perder la funcionalidad de eCall como consecuencia del apagado de las redes 2G y 3G.
El estudio señala precisamente uno de los problemas de esta transición: cada Estado miembro sigue calendarios diferentes. Entre sus recomendaciones se encuentra que los Estados preserven al menos una red basada en conmutación de circuitos hasta 2030 mientras se completa la migración tecnológica.
La situación demuestra que apagar una red móvil no consiste únicamente en sustituir una tecnología antigua por otra más moderna. Hay servicios, dispositivos y acuerdos de interoperabilidad que también necesitan evolucionar.
Qué revisar antes de viajar si quieres evitar problemas con las llamadas
Antes de salir al extranjero conviene comprobar algunos elementos básicos:
- VoLTE: revisar que esté habilitado en el teléfono y, si el dispositivo ofrece una opción específica para roaming, comprobar también su configuración.
- Actualizaciones: mantener actualizado el sistema operativo y los ajustes proporcionados por el operador, ya que algunos perfiles de compatibilidad se distribuyen mediante software.
- Roaming del operador: consultar si la compañía ofrece VoLTE en itinerancia en el país de destino y con qué redes.
- VoWiFi o llamadas Wi-Fi: si el operador lo permite, puede ser una alternativa útil para realizar llamadas con el número habitual utilizando una conexión Wi-Fi compatible.
- Dispositivo: en terminales antiguos, verificar que existe soporte para VoLTE y para las bandas y tecnologías utilizadas en el destino.
Estas comprobaciones no permiten controlar los acuerdos entre operadores, pero ayudan a reducir las incompatibilidades que sí dependen del dispositivo o de su configuración.
CSFB vs. VoLTE: qué está cambiando realmente
Durante años coexistieron dos mundos.
El 4G se utilizaba para los datos mientras las redes 2G y 3G seguían disponibles por debajo para prestar determinados servicios de voz. CSFB permitía pasar de uno a otro cuando era necesario.
VoLTE elimina esa dependencia y lleva también la voz al entorno IP.
La diferencia puede resumirse así:
| CSFB | VoLTE | |
| Red utilizada para la llamada | 2G o 3G | 4G/LTE |
| Cambio de red al llamar | Sí | No |
| Depende de redes antiguas | Sí | No |
| Relevancia tras el apagado 3G | Pierde disponibilidad | Se vuelve fundamental |
| En roaming | Depende de que exista una red antigua compatible | Depende de interoperabilidad y acuerdos VoLTE |
La retirada progresiva de 2G y 3G está haciendo que la interoperabilidad VoLTE entre operadores sea cada vez más importante para mantener la continuidad de las llamadas internacionales.
Preguntas frecuentes sobre VoLTE y roaming
¿Necesito VoLTE para llamar desde el extranjero?
No siempre. Si en el país de destino sigue existiendo una red 2G o 3G compatible, el teléfono puede utilizar mecanismos como CSFB para cursar la llamada. A medida que esas redes desaparecen, disponer de VoLTE en roaming se vuelve cada vez más importante.
¿Por qué puedo llamar por WhatsApp pero no desde la aplicación Teléfono?
Una llamada de WhatsApp utiliza la conexión de datos del móvil. Una llamada convencional realizada desde tu número depende del servicio de voz del operador. Por eso una puede funcionar mientras la otra no.
¿Tener VoLTE activado garantiza que podré llamar en cualquier país?
No. Además de un terminal compatible, el operador de origen y el operador visitado deben soportar VoLTE en roaming y disponer de la interoperabilidad necesaria entre ambas redes.
¿5G soluciona este problema?
No por sí solo. La voz en redes 5G puede utilizar tecnologías como VoNR —Voice over New Radio— o apoyarse en VoLTE, dependiendo del despliegue. La existencia de cobertura 5G no garantiza automáticamente que todas las llamadas en roaming puedan cursarse sobre ella.
¿Qué pasa con las llamadas al 112?
Las comunicaciones de emergencia disponen de mecanismos y requisitos específicos. Precisamente por su importancia, organizaciones como EENA están siguiendo cómo afecta la retirada de las redes 2G y 3G a la capacidad de contactar con los servicios de emergencia, especialmente en escenarios de roaming.
¿Qué ocurre con las líneas de Aire?
La interoperabilidad internacional pasa a ser una parte cada vez más importante del servicio móvil.
En Aire disponemos de acuerdos con operadores europeos y ofrecemos VoLTE sobre estas redes, lo que permite que nuestras líneas mantengan el servicio de voz durante sus desplazamientos dentro de Europa sin depender de que exista una red 3G en el destino.
A medida que Europa retira sus redes antiguas, aterrizar, recuperar cobertura y llamar con normalidad ya no depende únicamente de tener roaming.
Depende también de que el terminal, el operador y las redes que intervienen en esa llamada estén preparados para un ecosistema móvil cada vez más basado en IP.


